En la astronomía moderna se libra una constante lucha para detectar y observar estrellas y galaxias a los niveles más tenues posible. Con la presente generación de telescopios de 4 metros, equipados con sensibles detectores electrónicos, ya es posible observar objetos que están 250 millones de veces más distantes que las estrellas más lejanas que pueda distinguir el ojo humano. (Esto equivale a detectar la luz de una sola vela a una distancia de 100.000 kilómetros.) Estas observaciones nos permiten, por ejemplo, detectar galaxias que se encuentran a distancias tan inmensas como 10 mil millones años luz y, debido a que la velocidad de la luz es finita, podemos ver estas galaxias tal como eran cuando el universo tenía un tercio de su edad actual. A través de estas mediciones los astrónomos pueden determinar el origen, estructura y eventual futuro del universo.
Para llevar a cabo exitosamente estas observaciones, los
astrónomos no sólo necesitan de grandes telescopios
(para captar y concentrar la mayor cantidad posible de luz), y los
detectores más sensibles, sino que también de los cielos
más oscuros. Las estrellas y galaxias
más tenues que es posible observar con un telescopio de 4
metros son cuarenta veces más débiles que la
emisión natural del cielo nocturno. Por esta
razón es de crítica importancia el minimizar las
contribuciones lumínicas de ciudades vecinas con respecto a la
emisión natural del cielo nocturno.
| Pérdida Efectiva del
Poder Colector de Luz
de un Telescopio de 8 Metros |
||
|---|---|---|
| I
(Luminosidad de Cielo) |
Diámetro del Espejo
Equivalente (Metros) |
% del Area
del Telescopio 8 Metros |
| 1,00 | 8,00 | 100% |
| 1,10 | 7,63 | 91% |
| 1,20 | 7,30 | 83% |
| 1,25 | 7,16 | 80% |
| 1,50 | 6,53 | 67% |
| 2,00 | 5,66 | 50% |
| 3,00 | 4,62 | 33% |
| 5,00 | 3,58 | 20% |
En la tabla de arriba se demuestra que, incluso una relativamente
pequeña cantidad de esta contaminación lumínica puede
afectar dramáticamente el poder de observación de un enorme
telescopio. En esta tabla, I es la luminosidad del cielo.
Para el entorno natural, es decir aquel que excluye la contribución
del hombre, la luminosidad del cielo
I tiene un valor igual
a 1,0. Un valor de
I = 1,2 por lo tanto significa un 20%
de aumento sobre este entorno natural debido a la polución producida
por el hombre, lo que en el caso de un telescopio de 8 metros representa
el equivalente a disminuir la potencia del telescopio a uno de 7,63 metros;
un nivel de 2,0 es una polución que duplica la luminosidad del ambiente
natural, transformando un telescopio de 8 metros en uno de solamente 5,66
metros.
El costo de un telescopio de 8 metros es de aproximadamente
US$85 millones. De este modo, un incremento modesto de 25% en la luminosidad
nocturna se transforma en una pérdida de casi US$20 millones para
la astronomía. A modo de referencia, estos US$20 millones representan
aproximadamente 2,5 veces el aporte total de Chile al Proyecto
Gemini. Un ejemplo concreto de tal pérdida es el telescopio
de 5 metros ubicado en Monte Palomar, California, que desde su término
a mediados de 1940, y hasta los años 70 fué el telescopio
más grande del mundo. Hoy la polución nocturna emitida por
las cuidades vecinas de San Diego y Los Angeles han reducido este magno
y poderoso instrumento a un telescopio con la mitad de eficiencia que le
permitió inicialmente su apertura. La misma suerte aguarda a la
nueva generación de telescopios que se están construyendo
en Chile, a no ser que se tomen a tiempo las medidas para controlar la
cantidad de luz nocturna que escapa de las ciudades.
Ejemplo de Creación de zonas de protección
para observatorios en Italia. En particular, el art.10 del proyecto de ley
dispone que los Municipios que se encuentran en un radio de 30 km del observatorio
adapten su instalación de alumbrado público en un plazo de
cuatro años a partir de la entrada en vigor de la ley. Según
el proyecto de ley (No 751), en estas áreas las instalaciones de
alumbrado deben prever cuerpos iluminantes dotados de lámparas a
vapor de sodio de alta o baja presión. Para las instalaciones existentes,
la emisión máxima en el hemisferio superior debe ser de 30
cd/klum, para las instalaciones nuevas de 15 cd/klum y para los faros de
10 cd/klum. Está establecida además, la prohibición
absoluta del uso de haces rotatorios con finalidad publicitaria. Están
excluidas de dichas limitaciones las instalaciones de alumbrado de potencia
moderada, establecidas en un número de 5 aparatos de 1200 lumen cada
uno. (Figura de la empresa italiana iGuzzini)
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