EMPRESA SOBRESALIENTE / Enero 2000



REGIONAL

MALCOLM SMITH, DIRECTOR DEL OBSERVATORIO CERRO TOLOLO

CIEN MIL DOLARES ANUALES DERROCHA LA SERENA LANZANDO LA LUZ AL CIELO

La maravillosa  visión nocturna de nuestro firmamento esta en peligro. La creciente iluminación de los pueblos y ciudades de Chile, amenaza con dejarnos sin un recurso natural de vital importancia para el desarrollo científico, cultural y social de nuestro país. Sus cielos oscuros además, nos permite contemplar uno de los espectáculos más bellos de la Naturaleza


 


En la Serena, alrededor de 100 mil dólares ( 50 millones de pesos) se pierden innecesariamente alumbrando al cielo, cada año. Y en Santiago esa cantidad llega a un millón de dólares anuales. Para evitar esa pérdida, es necesaria la implementación coordinada de algunas medidas que impidan que las luces de las luminarias apunten hacia arriba.

Pero no es sólo la pérdida de dinero, sino el daño que causa a la investigación astronómica, porque esta luz que viaja hacia el cielo tiene un carácter contaminante ya que se refleja en las partículas de humedad y polvo de la atmósfera formando un fondo luminoso que se superpone sobre la imagen natural de la bóveda celeste y sus astros.

Empresa Sobresaliente, conversó con el Director del Observatorio de Cerro Tololo, Malcolm Smith, acerca de la contaminación lumínica. El la define como "toda aquella luz que no es aprovechada para iluminar el suelo y las construcciones, debido a que el haz luminoso no es dirigido hacia abajo. Es el efecto de la luz excesiva que afecta al cielo y nuestra visibilidad de las estrellas, básicamente. Para nosotros sólo un poco de luz afecta las observaciones y hace que las estrellas queden ocultas a hombres y telescopios.

¿En qué porcentaje puede dañar la observación?

Algo así como un 10% de incremento de la luz artificial puesta en el cielo puede quitar el equivalente de la contribución chilena al proyecto Gémini. Entonces, Chile está dando con una mano y sacando con la otra, en forma innecesaria. Es un impacto económico directo.

Usted ha tomado contacto con los municipios para evitar esta situación. ¿Le han considerado su petición?

Justamente estuve conversando con la Alcaldesa de La Serena. Quiero decir que todos los ediles de la región han puesto atención. Eso es importante; también el Intendente y a niveles de Gobierno de  Santiago. Hay que reconocer que han escuchado y que han hecho cosas. Obviamente el tono de esas cosas sale como critica y no es tal, sino que hay que informar a la población sobre sus opciones.

Nosotros, los observatorios, somos parte de un complejo de la sociedad. Además tenemos familias en la ciudad y queremos luces en las calles, etc., pero es nuestro deber informar de la posibilidad de perder ese patrimonio nacional. Incluso estoy trabajando a nivel internacional sobre este tema.

¿Es tan aguda la situación como para impedir el normal desenvolvimiento del Observatorio de Cerro Tololo?

Es algo que tenemos que pensar siempre, porque el campo de la astronomía es competitivo y eso afecta también nuestra posibilidad de estar en diferentes paises. La competitividad motivó a los siete paises de Gémini a ubicarse en Cerro Tololo. Soy de la opinión de que se puede disminuir la contaminación lumínica si hay voluntad

¿Hay ejemplo de otros paises que se puedan seguir?

En Tucson, Arizona, se  ha podido frenar la contaminación lumínica. Acá hemos usado 6 años de un total de 15,  para sacar una norma lumínica que es esencial como base legal para ese tipo de trabajo. Ahora se puede ir a ordenanzas municipales. El Intendente Renán Fuentealba M., ha anunciado su voluntad de apoyar la norma lumínica y tratar de implementarla. También  la CONAMA está por lanzar en La Serena una oficina nacional de contaminación lumínica para operar con las empresas de la región en un trabajo en conjunto para ver cómo se  puede evitar esa contaminación.

¿La adaptación de las normas no representa una fuerte inversión para los municipios siempre carentes de recursos?

Se escucha a menudo que los municipios carecen de recursos. Vicuña, hace tres años, usando un préstamo de un programa nacional, cambió sus luces y ahora esta ahorrando un 40% de ese presupuesto anual en electricidad. Ya han pagado su inversión inicial. Un hotelero de esa ciudad me contaba que en invierno un 60% de sus clientes son visitantes del Observatorio Mamalluca.  Ese esfuerzo ilustra como una comunidad puede tomar en serio la contaminación lumínica y hacer utilidades por todos lados. Se habla de pocos recursos, pero eso no impide que la  Avda. del Mar en invierno, a las tres de la mañana, esté con todas las luminarias prendidas. Que se hizo cuando hubo crisis energética? Se apagaron las luces de noche.
 

¿Propone una disminución de la iluminación en el sector?

Yo no digo que haya que sacar las luces de la Avda. del Mar. Ni siquiera que se reduzcan a la mitad durante el verano. Pero en invierno, cuando la playa está totalmente vacía, cuando no hay nadie, se está iluminando innecesariamente. Esa manera de botar dinero, a mi me preocupa. Se pueden destinar esos recursos en forma más inteligente. Además, el impacto de los Observatorios en la región es positivo. Se traen oportunidades de empleo, y el flujo de dinero en la región es considerable. Hay que tomar en cuenta ese factor llegado el momento de hacer el balance de la gestión de las municipalidades. Esa es decisión de la comunidad.

¿Se ha calculado cuanto es la pérdida económica en iluminar el cielo?

Ahora soy Presidente de la Comisión Internacional a cargo de la Contaminación Lumínica, en sentido global. Entonces, tengo recursos mundiales para el monitoreo de este fenómeno. Estamos estudiando todas las ciudades de Chile en estos momentos, y el próximo mes tendremos las cifras exactas. Pero ya se sabe que más de un millón de dólares en luz es derrochada hacia los cielos de Santiago cada año. Y aqui en la Serena, alrededor de 100 mil dólares se pierden innecesariamente en el cielo, cada año. Entonces, la explicación de falta de recursos, no es la respuesta.

La competitividad obliga a los empresarios a iluminar  sus empresas para destacarlas y promoverlas. ¿Qué llamado les formula usted en ese sentido?

De usar la luz en cantidades necesarias y diseñar sus instalaciones. Si los empresarios quieren, yo estaría encantado de dar charlas sobre la iluminación de industrias. La Comisión Internacional de la Contaminación Lumínica, de la cual formo parte, esta asesorada por la Comisión Internacional de Ingenieros de Iluminación... entonces, hay ingeniería, diseño sobre iluminación de empresas, calles, garajes, para optimizar el uso de recursos de energía, de cuidar la distribución de colores para que se pueda vender bien su producto. Hay maneras de hacerlo mucho mas inteligente que poner 20 globos fuertes, blancos, fuera de los negocios. He hablado con muchos empresarios y casi ninguno me ha dicho que querían  luminar el cielo, simplemente no se habían  dado cuenta.
Es urgente la información, por eso aprecio la ayuda de Empresa Sobresaliente, en este sentido.

La contaminación lumínica afecta a todo el mundo. ¿Qué solución propone?

El programa que estoy proponiendo, es el siguiente. Hacer uso del conocimiento obtenido en los últimos 20 años y que se aplique a tres regiones críticas del globo, lugares que todavía tienen cielos oscuros son Hawaii, Chile y las Islas Canarias, que son centros de gran importancia para la astronomía mundial e involucran una inversión de mil millones de dólares en cada lugar. Un poco menos en las Islas Canarias. Hay que proteger eso para la astronomía, pero también el recurso humano, muy especial en sentido cultural. En Bélgica, que es el país más lustrado del mundo, su gente tiene que ir a reservas nacionales si quieren ver las estrellas.  Es algo que parece increíble para alguien de la IV Región, a quien le basta ir un poco al campo y tiene la mejor vista del mundo y no  se da cuenta del valor de ese patrimonio para Chile, obviamente, y para el mundo.

¿Las autoridades se han dado cuenta de esta situación?

En  Chile se están construyendo siete telescopios y ninguno cuesta menos de 30 o 40 millones de dólares. La inversión total es de más de mil millones de dólares y esa es la manera más elocuente para decir que el mundo astrónomico está muy seguro del valor científico. Si echa a perder los cielos, no nos iremos de Chile, pero deberíamos ir a otra parte. Estamos trayendo un proyecto de 40 millones de dólares. No hay problema, porque la Municipalidad de La Serena ha invertido un millón de dólares en controlar la contaminación lumínica en las Compañias. Han hecho un trabajo excelente. Vicuña  ha cambiado todas sus luces. Coquimbo tiene mejores luces que años atras.

Entonces, se está haciendo una buena labor.

Se está haciendo un gran esfuerzo aquí , pero se está negando al mismo tiempo. Cuando comenzaron los malls en La Serena había muchas luces dirigidas al cielo. Después de hablar con los dueños de esos grandes locales, han modificado la orientación de sus luces de 45 grados a 15 grados, como debe ser. Y ahora hay mucha más iluminación en el suelo y mucho menos en el cielo. Sin embargo, tres semanas después aparecieron fuera del mall, en una de las calles, luminarias de 45  grados, lo que demuestra que no hay coordinación.
 
 



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